La tan famosa frase de Lorenzo Sigaut, ha sido mal interpretada. Los que lo criticaron no tomaron en cuenta a qué se refería cuando dijo "juega al dólar".
Martínez de Hoz había instalado una "tablita", que limitaba y hacía previsible la devaluación del peso respecto del dólar. Al mismo tiempo, se obligó a las cajas de crédito, cooperativas y otras pequeñas entidades financieras barriales a transformarse en bancos. Esto se hizo con el claro propósito de desindustrializar a la Argentina, especialmente para eliminar las pequeñas y medianas empresas, porque los bancos mayoristas no atienden más que empresas líderes. El mercado no daba como para que hubiese tantos bancos. El pequeño prestamista de barrio no tiene tantas exigencias como un banco. Le presta a la Pyme local, al zapatero, al carnicero, y "se arregla". Pero, al ser un banco, tiene estrictas relaciones de efectivo mínimo y relación entre préstamos y depósitos que cumplir. Se sabía, de antemano, que tenían los días contados. Surgió, entonces, una guerra por conseguir depósitos,
con la consecuencia de un aumento progresivo y exagerado de las tasas de interés.
En ese marco, algunas empresas importantes vieron que era posible pedir prestado al exterior en dólares, cambiar a pesos, y poner el dinero a interés en los nuevos bancos. Pedías un préstamo de un millón de dólares y se pagaba solo, por la brecha entre las tasas de interés locales en pesos y la tasa internacional en dólares.
Toda esta "plata dulce" y orgía financiera tuvo un precio, que siempre pagan los que no participaron de la fiesta: la crisis bancaria, en la que cerraron unas 350 entidades, y una pérdida de valor del peso.
Algunas empresas llegaron a "entrar y salir" unas ocho veces, pidiendo prestado y haciendo que otros paguen. Pero, los desinformados de siempre se enteraron tarde y quisieron entrar a destiempo. A ellos
se refirió Sigaut cuando dijo: "El que juega al dólar pierde". Significó: "Muchachos, si piden dólares al exterior, van a tener que pagarlos y... caros". No tuvo nada que ver con los tenedores de dólares en billetes.
No entiendo por qué ningún periodista especializado en economía, ni ningún economista conocido mencionó esto. Todos no podían ignorarlo. Yo no tengo información privilegiada. Quizás fue porque las empresas con entidad como para pedir préstamos del orden del millón de dólares son las que financian las campañas o las que dan empleo a los expertos en economía.
Tampoco defiendo al señor Sigaut ni a la dictadura en la que actuó. Aporto esto en honor a la verdad, para lo que pueda servir.
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